El sistema SDS Plus cambia la forma de perforar concreto. En lugar de que el motor empuje la broca contra el material, un pistón neumático interno golpea el vástago mientras este gira, de modo que el avance lo produce el impacto y no la fuerza del operario. Por eso un rotomartillo de 2.6 J como el DCH133M2-B2 perfora concreto mucho más rápido que un taladro percutor convencional y con una fracción del esfuerzo físico.
Esta máquina trabaja con la plataforma 20V XR y motor sin escobillas, lo que le da autonomía suficiente para una jornada de anclajes sin arrastrar extensiones eléctricas. Perfora hasta 24 mm en concreto y ofrece tres modos: solo rotación —para taladrar madera o metal con adaptador—, rotación con percusión para concreto y ladrillo, y cincelado sin rotación para picar revoques, retirar cerámicos o abrir canaletas puntuales.
El cuerpo es compacto y liviano (alrededor de 2 kg sin batería), característica que se agradece al perforar techos: en trabajos sobre la cabeza el peso de la herramienta es el factor que más limita cuántas perforaciones se pueden hacer seguidas. El gatillo es de velocidad variable y está sellado por dentro y por fuera contra el polvo de concreto, que es abrasivo y suele ser lo primero que mata a una herramienta de este tipo. Trae empuñadura auxiliar y varilla de tope de profundidad para repetir perforaciones a la misma medida.
Se entrega con dos baterías de 4.0 Ah, cargador y bolsa de contratista. Recomendaciones de uso: no fuerce la máquina empujando, el impacto hace el trabajo y la presión excesiva solo recalienta la broca; retire la broca cada cierto número de perforaciones para limpiar el polvo del agujero; y engrase periódicamente el vástago SDS con la grasa indicada para no desgastar el mandril. Al picar, use siempre protección auditiva y respiratoria.