Este es el formato de rotomartillo que cubre la mayor parte del trabajo diario de instalación: perfora concreto de 4 a 26 mm de diámetro, hasta 30 mm en madera y 13 mm en acero, y además cincela. El selector de tres modos es lo que le da versatilidad real —solo rotación para madera, metal y atornillado; rotación con percusión para concreto y ladrillo; y solo percusión para picado ligero, retiro de cerámico o apertura de canaletas—.
Con 800 W y 2.9 J de energía por golpe, hasta 1500 rpm y 5500 impactos por minuto, es la herramienta indicada para anclajes de fijación, pasamuros de instalaciones eléctricas y sanitarias, colocación de tacos y perforación repetitiva de mediano diámetro. Pesa 2.6 kg, cifra que importa cuando el trabajo consiste en decenas de perforaciones sobre la cabeza a lo largo de una jornada.
Incorpora embrague de seguridad mecánico, que desacopla la transmisión si la broca se traba —por ejemplo al encontrar varilla dentro del concreto— y evita que ese giro se transfiera bruscamente al operario. La velocidad variable por gatillo permite iniciar la perforación despacio para que la broca no se desvíe del punto marcado, y el giro reversible facilita retirar una broca atrapada. El sellado del cuerpo está reforzado contra ingreso de polvo, y las ranuras de salida de aire están orientadas para no dirigir el flujo hacia el rostro.
En obra rinde más si se lo deja trabajar sin empujar: la percusión hace el avance y la presión adicional solo genera calor y desgaste prematuro de la broca. Extraiga la broca periódicamente durante perforaciones profundas para evacuar el polvo del agujero, y engrase el vástago SDS Plus antes de montarlo. Use lentes, protección auditiva y mascarilla, sostenga siempre con la empuñadura auxiliar montada, y detecte instalaciones ocultas antes de perforar. Aplique el mantenimiento periódico indicado por el fabricante para conservar la lubricación del mecanismo.